¿Sabéis que Fígaro fue un personaje de ficción, que supuestamente, vivió en Sevilla? De ahí viene nuestro pequeño valiente.
También decir, que la segunda comedia que protagoniza este personaje, ve los conflictos desde el punto de vista de los sirvientes, algo anómalo para la época. Y os preguntaréis, ¿esto qué tiene que ver con este bombón de chocolate? Y es que todos sabemos/imaginamos como se trataba a los sirvientes allá por los siglos XVIII y XIX a pesar de que ellos también eran personas… he aquí donde encontramos el paralelismo.
Fígaro era, para todo aquel que se cruzaba en su camino, un mero trozo de basura que deambulaba por las calles esperando el momento en el que, su pequeño corazoncito, dejase de latir. Además, no estuvo solo en ese infierno, lo acompañaba una preciosa gatita; su compañera de viaje no tuvo la suerte de nuestro guerrero y su cuerpecito no pudo con tanto dolor.
Poco después, supimos que habían sido encerrados en un triste y lúgubre sótano, sin agua, sin comida, sin calor, sin amor… ellos solos esperando la hora de su muerte. Suena crudo, pero así es. No podían hacer más que esperar el momento en que sus almas se desvanecieran.
Sin embargo, se acercaba un momento amargo para ellos. Probablemente el que le arrebató la vida definitivamente a la compañera de Fígaro, pero también lo que hizo posible que salieran de esa oscuridad. Unos niños abrieron la puerta, y sin dudarlo ni un segundo, y apenas sin fuerzas, huyeron. Huyeron pero no sin ser perseguidos, apaleados, les lanzaron piedras… ¿Cómo puede ser que unos niños causen tanto dolor? ¿Qué educación estamos dando como padres? Pero bueno… eso es otro tema que daría para mucho.
Lo importante es que Fígaro y aquella pequeña estrella pudieron escapar. Ella tuvo al menos una muerte con el menor dolor posible y rodeada de amor. Una muerte que cualquier ser vivo merece. Y él… ¿qué decir de él?
FÍGARO superó sus miedos, sus traumas, y aunque le ha costado un poquito, ahora es un gato noble, cariñoso como él solo, casero, se lleva bien con otros 🐈 e incluso con 🐶. Adora estar constantemente recibiendo caricias y tiene un juguetito del que no se separa, como cualquier bebé 😪.
¿TE ANIMAS A DARLE LA VIDA QUE MERECE FÍGARO?
Relato para Fígaro, de Lydia 💜
Fígaro, gatito de un año en adopción.
Está en Sevilla, pero puede viajar a donde sea necesario.
veroadopciones@hotmail.com
ireneadopciones@gmail.com