¡QUIERO ADOPTARLA!

Vas andando por mitad del campo, paseando a tus perretes, y de repente divisas una silueta a lo lejos. Es un perro. Alto y delgado. Esquivo y veloz. Sabes de inmediato que se trata de un galgo, como no. No eres capaz de moverte porque sabes que al menor movimiento el animalito saldrá huyendo despavorido. En un impulso, lo llamas, con cero esperanzas de que se acerque. Y pasa que a veces las cosas no son como las esperas. Pasa que, a veces, las ganas de recibir amor son mucho más fuertes que el miedo. El rescate de Runa fue tan sencillo como llamarla y que la pobre criatura se acercase reptando, meándose encima, con los ojitos entrecerrados, como intentando que se la tragara la tierra antes de cometer la locura que estaba apunto de suceder. Runa se dejó atrapar. Pero, una vez puesta la correa, y viéndose capturada, entró en pánico y empezó a gritar y a lanzar mordiscos de desesperación.

Desesperación que le duró como un par de horas. Al principio la poca confianza que tenía se quebró… Pero una confianza que nuestras queridas Vanessa y Aitiana se ganaron rapidísimo, porque nuestra nueva pequeñina está deseando ser mimada, jugar todo el día y dormir con caricias de verdadero cariño y respeto. Y en manos de “nuestras niñas”, como las llamamos, cualquier perro es feliz en nada. Nunca podremos agradeceros tanta ayuda, chicas 

Ahora Runa es feliz. Tras recuperarse de una sarna demodécica y tras pasar un corto período de adaptación, nos ha enseñado su verdadero carácter, y no puede ser más perfecto.

Runa no es más que una cachorra de poco menos de 9 meses. Es una perra DIVERTIDÍSIMA, con mayúsculas, porque es que no nos podemos reír más con ella. Es extremadamente cariñosa, simpática, sociable con todos los perros, muy dulce, noble, inteligente… pero sobre todo divertida. ¡Es que no puede ser más graciosa!

Como cachorra que es, Runa está deseando jugar, correr, saltar y disfrutar de la vida que no ha tenido hasta ahora. Así que buscamos una familia que le siga el ritmo y se ría con todas las locuras y carantoñas que le quedan por hacer.

Está en Sevilla, pero puede viajar a donde sea necesario.