¡QUIERO ADOPTARLO!

Todo empezó con una preciosa galga abandonada, tan embarazada que parecía que iba a explotar en cualquier momento. Once preciosas criaturas trajo al mundo y a nuestras vidas. Once bebés a los que hemos criado y amado como si fuesen nuestros propios hijos.

Ahora, dos meses después, y tras las maravillosas adopciones de nueve hermanos, seguimos buscando familia para los dos pequeños que nos quedan.

Mungo es uno de los rezagados. Un cachorro que nos enamoró desde que nació y que a día de hoy nos tiene totalmente locas. Es un cachorrito de galgo, con todo lo que ello implica (travesuras hasta cansarse, energía desbordante, cantos a todas horas y un largo etcétera). Pero es tan jodidamente dulce, tierno y bueno que no se puede hacer otra cosa que disfrutar de él y colmarlo de mimos y besos, que le encantan. Mungo es un cachorro sumiso, con muy carácter, extremadamente cariñoso y bastante obediente para su edad. Es muy juguetón, simpático y zalamero. Ha tenido una socialización perfecta y se lleva de maravilla con todo tipo de perros, gatos y personas. Se ha criado en un piso y está acostumbrado a la ciudad, no dejando cabida a ningún trauma ni miedo.
Está en Córdoba, pero puede viajar a donde sea necesario.