¡QUIERO ADOPTARLO!

A Mango lo dejaron abandonado en mitad del campo, con apenas tres meses de vida. Tuvo la gran suerte de ser visto por una buena persona que casualmente pasaba por allí haciendo deporte. Os ponemos en situación. Un cachorro totalmente desorientado, asustado, llorando, sin entender qué hacía ahí solo, desamparado y perdido. Sin dudarlo, esta buena persona le ofrece su casa y nos pide ayuda para buscarle un buen hogar, ya que, por supuesto, no tenía chip ni ningún tipo de identificación. No pudimos negarnos al conocer su historia. Hay que tener el corazón muy podrido para abandonar a un bebé en mitad de la nada, esperando seguramente que terminase sus días muerto de hambre, frío o a saber.

Perdió el miedo en cuestión de horas. Demostró en seguida su eterno agradecimiento y su maravilloso carácter, que, sin dejar de ser el de un bebé feliz y travieso, es una auténtica pasada.

Mango es, posiblemente, cruce de mastín y galgo. Es decir, la absoluta perfección. Aúna las características más bellas de ambas razas, físicamente y de carácter, alcanzando esa perfecta combinación que sólo pertenece a los mestizos. Es un perrito super cariñoso, simpatiquísimo, muy noble y sociable con todo tipo de perros. Apunta maneras para convertirse en un gran compañero para los pequeños de la casa.

Tiene unos 4 meses de vida y será un perro grande. Posiblemente, muy grande. Pero más grande es su corazón. Y eso es lo único que debe importar.

Está en Sevilla, pero puede viajar a donde sea necesario.